Perro: el fiel amigo del hombre

1 El fiel amigo del hombre


En la estación de metro de Brasilia, un perrito de raza pinscher es traído de Estados Unidos a Brasil. Lamentablemente, durante el viaje, la jaula de transporte se desprende del vehículo y acaba en una estación de tren, donde un profesor universitario llamado Parker Wilson lo encuentra con los ojos tristes y algunas heridas.

El señor Wilson intenta ayudarlo y también descubrir su origen y destino. Habla con el encargado de la estación, pero este no tenía conocimiento de las informaciones y no podía hacerse cargo de él, por lo que Parker decide llevárselo a casa hasta encontrar a su dueño.

A medida que pasaban los días, no había noticias del dueño, ni información sobre el perro, y tampoco había nadie dispuesto a adoptarlo.

El profesor se encariña con el animal, pero su esposa pone dificultades para mantener al pinscher en su casa, hasta que empieza a darse cuenta del vínculo que existe entre el perro y Wilson. La mujer accedió a quedarse con el perro y cuidarlo en caso de que el dueño no lo buscara.

Al cabo de unas semanas, el perro se convirtió en parte integrante de la familia del profesor universitario y de su esposa. Cuando el señor Wilson salía para ir al trabajo en la universidad, su perro «Brian» lo seguía a diariamente hasta la estación, donde lo esperaba para encontrarse con él y volver juntos a casa.

Parker había hecho todo lo posible para que Brian se quedase en casa, sin embargo, el perro siempre lo seguía y lo esperaba.

Un día, cuando él estaba saliendo de casa para ir al trabajo, el perro le impidió ir insistentemente Su esposa se preocupó, ya que el perro nunca había se comportado así. Poco después, el señor Wilson empezó a sentir un dolor muy fuerte en el pecho y su mujer actuó rápidamente lo llevándolo al hospital, sin darse cuenta de que Brian había seguido el coche hasta el hospital, que no estaba muy lejos, y allí se quedó esperando a sus dueños.

El estado de salud del señor Wilson se estabilizó y le dieron el alta para volver a casa; cuando salían por la puerta del hospital, Brian corrió ladrando alegremente hacia sus dueños. A partir de ese momento, su esposa le agradeció mucho la advertencia que le había dado y los tres vivieron felices, siguiendo con sus rutinas.



Você chegou ao fim do livro. Parabéns!